espressönico
Acerca de espressönico
Tomamos café de especialidad como una filosofía: origen, trazabilidad, técnica y sabor real. Este proyecto nació para compartir esa experiencia contigo, taza por taza.
Somos unos amigos que nos gusta el café, y como todos, tomábamos café industrializado, con azúcar, jarabes y toppings para disfrazar su sabor amargo y quemado. Estábamos programados a pensar que amargo y quemado era la regla, y lo sigue siendo en mucho café comercial.
Un día probamos café de especialidad y descubrimos que el café es una fruta: su atributo principal no es la amargura, sino el dulzor. Ahí entendimos que trazabilidad, ética, calidad, sabor real y respeto por el origen sí importan.
Creemos que si disfrutas el café vale la pena conocerlo: nadie ama lo que no conoce. El café se entiende cuando lo tomas sin prejuicios y con conciencia de todo lo que hay detrás de una taza.
También creemos que el café es arte y ciencia. Arte para observarlo e interpretarlo; ciencia porque cada variable importa: temperatura, molienda y flujo del agua cambian la bebida. El café no es una regla, es una experiencia viva.
Seleccionamos cafés que nosotros tomamos y disfrutamos, y que queremos que tú también disfrutes. Detrás de cada bolsa hay naturaleza y personas; una cadena de talento mexicano de calidad mundial.
La curaduría, evaluación y cata de esta cosecha estuvo a cargo de Rubén Marroquín, fundador de Café Amuleto y Akadem, con más de una década en el café de especialidad.
@rubenmarroquinr
Todo lo esencial sobre el nombre, contenido y forma de disfrutar tus bolsas.